Las inspecciones in situ de las condiciones de la estructura de los buques, u otras estructuras oceánicas, podrían mejorar drásticamente con la ayuda de medios de inspección remotos o incluso autónomos, como drones, y otros vehículos tripulados equipados con cámara, controlados por sistemas de posicionamiento internos que además estuvieran conectados con un software de diseño naval.

Si se pudieran realizar las inspecciones de los artefactos navales (desde embarcaciones de pequeño porte a plataformas offshore, o incluso aerogeneradores flotantes) de una forma remota, se evitaría tener que enviar al inspector in-situ, acceder a la estructura interna, evitando la exploración de los tanques, que, dependiendo del tipo, en momentos de mala mar y fuerte oleaje, suele ser bastante incómodo realizar la inspección. Además de no depender de las condiciones de carga y lastre, y esperar así a tener acceso a todos los espacios a evaluar en el momento más favorable (vaciado de tanques).

Este análisis, o inspección, podría realizarse con el modelo 3D del sistema CAD o software que se ha utilizado previamente, para el diseño y fabricación de la estructura naval, donde contiene toda la información sobre su geometría, espesores, materiales, soldadura, pintura y similares, dando como resultado una comparación realista y útil entre el escenario real de la estructura y el diseño teórico.

La escena 3D resultante, con los diseños superpuestos a la estructura real, permitiría inspeccionar a fondo los elementos y superficies, desde la comodidad de una pantalla de Realidad Virtual o incluso utilizando una cueva, que incluyen todas las capacidades para una tranquila navegación inmersiva, sin las restricciones típicas de una inspección a tiempo real, sin los peligros de una atmósfera peligrosa, sin superficies resbaladizas u olores desagradables. El inspector puede entonces centrarse en los puntos más críticos y preparar una visita real específica, sabiendo de antemano el aspecto de los elementos dañados, e incluso la ruta de acceso completa a la zona problemática, y así disminuir el tiempo dentro de la estructura naval.

Para todo esto sería necesario incorporar captadores de datos mediante sensores, que envíen multitud de datos que puedan ser procesados por las herramientas convenientes, para una monitorización continua. El modelo 3D del sistema CAD puede ser la plataforma de intercambio de datos, y la que sirva para comparar con los datos originales. Además, podría retroalimentarse con las conclusiones de las herramientas de análisis, para optimizar tareas de mantenimiento, sustitución y desmontaje de elementos con prueba previa en entorno virtual, impacto de modificaciones,…

Las características actuales disponibles en algunas de las aplicaciones de Realidad Virtual, como las que incluyen algunos sistemas de diseño naval, pueden incluso permitir una visualización simultánea de la misma estructura interna de aerogeneradores diferentes, permitiendo además una evaluación simultánea por parte de las Sociedades de Clasificación, de los armadores o incluso de los propios ingenieros, lo que resultaría en una disminución de los periodos de chequeo y una reducción en el tiempo de tomas de decisión sobre las medidas a realizar como resultado de los daños en la estructura.

En resumen, la combinación de captadores de datos mediante sensores y de dispositivos innovadores para moverse dentro de espacios limitados, con mecanismos e instrumentación precisos para capturar las condiciones de las superficies (incluso la medición de espesores), además de un software completo de diseño 3D, podría posibilitar un cambio significativo en la evaluación de la condición de la estructura del aerogenerador, para una inspección más sencilla, más barata y con un resultado más exacto.

Rodrigo Pérez Fernández
Responsable del Sector Naval Militar, SENER
Profesor Asociado, ETSIN (UPM)