El uso de RPA’s en el campo de la ingeniería civil es en la actualidad muy amplio, y a medida que estos sistemas van evolucionando van surgiendo nuevas aplicaciones; asimismo, la apertura gradual que la legislación ha venido realizando en nuestro país a nuevos escenarios ha ido permitiendo abarcar nuevas posibilidades. 

Para presentar de forma breve las aplicaciones que los RPA’s tienen a la ingeniería civil es conveniente hacerlo siguiendo el propio orden de implantación de las infraestructuras civiles: diseño, construcción y explotación. 

Fase de diseño.

El reciente boom de los RPA’s en los últimos 7-8 años se ha basado en la posibilidad de embarcar cámaras de buena definición que permiten capturar el territorio desde múltiples ángulos y con la precisión deseable. Esta aplicación, que es la que a día de hoy sigue dando mayor negocio al mundo dron, se emplea también en la ingeniería civil. En fase de diseño podemos citar como aplicación más clásica y veterana la realización de levantamientos topográficos mediante la captura de fotografías ortogonales en vuelos automatizados y posterior restitución fotogramétrica, que permite obtener modelos digitales del terreno en tiempos y precios muy reducidos y competentes en comparación con métodos tradicionales. Para cualquier proyecto de infraestructura, tanto si se trata de una obra lineal como de una instalación puntual, la topografía del terreno es una pieza fundamental del proyecto, la base de trabajo, y cada vez son más requeridos los levantamientos por dron debido a su rapidez y gran precisión.

Adicionalmente, para proyectos de obra civil pueden ser también muy útiles las inspecciones visuales de terreno como fuente de información en la fase de diseño, especialmente en el caso de zonas inaccesibles o de grandes dimensiones que requieren de muchas horas de trabajo para inspeccionar mediante otros modos. 

También dentro de la fase de diseño encontramos la posibilidad de hacer uso de RPA’s para realizar aforos de tráfico, sobre todo en nodos viarios con abultado número de ramales donde el conteo se presenta más complejo, y especialmente en los casos que requieren la obtención de los datos de origen y destino. Mediante la captura de videos se puede realizar el conteo, tanto de forma manual como computerizada, obteniendo la matriz origen destino, número de vehículos, tipo y tamaño así como velocidad de los mismos, todo ello sin producir ninguna afección al tráfico en ningún momento. 

Fase de construcción.

La fotogrametría mediante drones tiene también cabida en la fase de construcción para realizar el seguimiento de la construcción de terraplenes, desmontes, etc. La precisión obtenida permite determinar las diferencias de volumen y niveles entre diferentes fases de la ejecución. 

Por otro lado, el seguimiento y control de obras es también una potencial aplicación con RPA’s, con especial utilidad en las obras lineales en que la dimensión longitudinal exige mayores esfuerzos mediante otros medios y también en obras con difícil acceso (grandes taludes, obras marítimas, etc.). 

Fase de explotación.

Es esta quizá la fase que mayor cantidad de posibilidades ofrece para empleo de RPA’s. El hecho de que las infraestructuras civiles se encuentran en muchos casos en campo abierto, y debido a su gran dimensión, el uso de estos aparatos aporta sin duda grandes beneficios. 

Entre las posibilidades más frecuentes encontramos la inspección de infraestructuras. Elementos tales como puentes/viaductos pueden ser analizados en tiempos muy reducidos y con excelentes rendimientos en comparación con métodos alternativos tradicionales, análogamente a las inspecciones que se realizan con huertos solares y aerogeneradores en el ámbito industrial.

 

Por otro lado, los vertederos y canteras también son instalaciones que pueden beneficiarse de la fotogrametría mediante drones en fase de explotación, realizando un preciso seguimiento de volúmenes en el tiempo.

El uso de cámaras termográficas embarcadas en drones ha proporcionado aún más posibilidades en el campo de la ingeniería civil. Estas cámaras permiten detectar presencia de agua en determinados elementos donde pueden ser perjudiciales, como por ejemplo los taludes, en los que la estabilidad de los mismos representa una preocupación importante para el organismo que lo mantiene. Igualmente resultan de interés las captaciones de fugas de agua en cuerpos de presas. 

Siguiendo el hilo de las presas, el cálculo del volumen de embalse es también una aplicación posible, combinando el uso del dron con aplicaciones software en PC que calculan el volumen basado en el modelo digital del terreno. 

En otro orden de cosas, el uso de RPA’s permite también realizar seguimiento de la superficie del terreno en cuanto a la existencia de construcciones artificiales, permitiendo detectar edificaciones irregulares en terreno rústico, construcciones que invaden el dominio público hidráulico, vigilancia de cauces… por poner varios ejemplos. 

Pablo Oromí Fragoso

Ingeniero Civil

Secretario del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas de Santa Cruz de Tenerife